Manatí Jean Pedro regresa al mar después de una exitosa recuperación en la Bahía de Bayahíbe
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, a través de su Viceministerio de Recursos Costeros y Marinos, en coordinación con el Acuario Nacional y la Fundación Dominicana de Estudios Marinos (Fundemar), completó satisfactoriamente la liberación del manatí Jean Pedro en su entorno natural, tras retirar las partes laterales de la malla que servía como barrera en la bahía de Bayahíbe.
El pasado mes de diciembre, Jean Pedro fue reintroducido a su hábitat natural en la misma bahía bajo la modalidad de liberación blanda, un proceso que consiste en mantener al animal dentro de un área controlada durante un período de adaptación antes de su liberación total al medio silvestre.
El ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, destacó que la liberación de Jean Pedro representa un avance importante para los esfuerzos de conservación del manatí antillano en la República Dominicana y reafirma el compromiso del Ministerio de proteger las especies marinas y sus ecosistemas.
La directora ejecutiva de Fundemar, Rita Sellares, expresó su alegría y satisfacción por completar la liberación de Jean Pedro, pese a los desafíos enfrentados en los primeros procesos de reintroducción de manatíes en el país, como los casos de Juanita, Lupita y Pepe.
“El primer proceso de reintroducción fue un reto. Teníamos mucho miedo porque era la primera vez que se hacía en el país. Ya contábamos con dos animales, Pepe y Juanita, que llevaban ocho años en cautiverio, y Lupita llevaba menos tiempo, pero existía el temor de que no se adaptaran o que el proceso no resultara. Sin embargo, sabíamos que valía la pena, porque un animal en cautiverio nunca va a aportar a la vida silvestre. Si queremos recuperar los manatíes del país, tenemos que regresarlos al mar”, indicó.
Sellares explicó que las experiencias previas permitieron realizar el proceso de reintroducción de Jean Pedro con mayor seguridad y conocimiento técnico.
“Traer a Jean Pedro en esta ocasión fue más fácil, ya sabíamos cómo hacerlo y que la bahía iba a estar en condiciones adecuadas. El traslado fue sencillo porque era pequeño y sabíamos que iba a lograr su adaptación. Además, hubo un trabajo muy fuerte del Acuario Nacional durante estos dos años y medio en todo lo relacionado con su alimentación y cuidado”, destacó.
Asimismo, señaló que, tras la liberación total, el manatí puede decidir permanecer en la bahía o desplazarse hacia mar abierto. “Jean Pedro puede decidir si quiere salir hacia afuera; a partir de ese momento el control ya no está en nuestras manos. Nuestra responsabilidad, como instituciones y como sociedad, es asegurar su protección frente a amenazas y garantizar la conservación de los ecosistemas donde habita”, concluyó.
Además del Ministerio de Medio Ambiente, el Acuario Nacional y Fundemar, colaboraron en la liberación de Jean Pedro diversas instituciones y organizaciones, entre ellas Planeta Azul, Central Romana, Embajada Alemana, Ayuntamiento de Bayahíbe, Asociación de Hoteles de La Romana y Hotel Dreams.
Último adiós a Pepe y Juanita
Unas horas antes de la liberación del manatí Jean Pedro, se realizó un emotivo acto en el Parque Nacional Cotubanamá (antiguo Parque Nacional del Este), donde fueron enterrados los restos de los manatíes Juanita y Pepe, pioneros en el primer proceso de reintroducción de esta especie en la República Dominicana.
Durante la ceremonia, la directora ejecutiva de Fundemar, Rita Sellares muy conmovida, recordó que Juanita llegó en 2012 cuando apenas era una cría que nadaba junto a su madre frente a las costas de Bayahíbe. Tras ser rescatada y pasar varios años en cuidado humano, se convirtió junto a Pepe, otro manatí que había permanecido largo tiempo en cautiverio, en protagonista del primer proceso de reintroducción de manatíes al mar realizado en el país.
Ambos animales, junto a Lupita, demostraron que la rehabilitación y retorno de manatíes al medio silvestre es posible, generando además mayor conciencia en las comunidades costeras sobre la importancia de proteger esta especie y sus hábitats.
Ese legado, explicó Sellares, es el que hoy permite continuar los esfuerzos de conservación con nuevos ejemplares como Jean Pedro, un manatí rescatado cuando era una cría y que, tras más de dos años de cuidado y preparación, inicia ahora una nueva etapa en libertad.
“Ellos murieron como manatíes silvestres, completamente adaptados al mar. Y la conciencia que dejaron en las comunidades ha permitido que hoy se rescaten y protejan más manatíes”, afirmó.
Sellares destacó que historias como las de Juanita y Pepe recuerdan que cada manatí rescatado representa una oportunidad para recuperar la presencia de esta especie en las aguas del país.
“Cada manatí importa y pertenece al mar. Nuestro deber es protegerlos y cuidar sus ecosistemas para que su presencia siga creciendo en nuestras aguas”, concluyó
